La Cosecha

“¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.” Juan 4:35-38

En la palabra de Dios vemos que la multiplicación es un proceso que comenzó a producirse desde que Jesús comenzó su ministerio, sin embargo en los últimos años ya la palabra ha sido sembrada prácticamente hasta en lo último de la tierra, encontrándose muy pocos lugares en los que no se ha predicado el evangelio del reino.  ¿Qué significa esto?, qué es hora de comenzar a segar el fruto de lo sembrado por la Iglesia de Cristo por años alrededor de todo el mundo.  Tal como dice el texto transcrito del evangelio de Juan, este será un tiempo dónde incluso segaremos donde no labramos.

Sin embargo, cuando analizamos la definición de cosecha vemos algo muy interesante, ya que esta definición no se limita sólo al proceso de recolección de fruto, si no que en su uso general incluye también las acciones posteriores a la recolección del fruto propiamente dicha, tales como la limpieza, clasificación y embalado de lo recolectado hasta su almacenaje en la granja o su envío al mercado de venta al por mayor o al consumidor.

Es importante reflexionar en lo anterior, ya que el proceso de cosecha de almas no es un proceso fácil, al igual como ocurre con la cosecha natural, el trabajo posterior a la de recolección del fruto (nuevo convertido) es tanto o más extenuante que el de la recolección propiamente tal.

Es muy probable que la principal razón por la cual no hay multiplicación en la Iglesia, es porque es fácil ver la cosecha sólo como un aumento en la cantidad de hermanos, sin embargo el proceso de cosecha no termina hasta que cada uno de los nuevos convertidos queda listo para ser enviado al “mercado”.

Debemos mirar el proceso de cosecha como un conjunto de actividades integrales, es decir, debemos gozar tanto la acción de recolectar como la acción de limpiar, cubrir, etc.  Recordemos que Cristo quiere presentarse a sí mismo una Iglesia glorioso, sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante, y para esto la Iglesia de Cristo que somos nosotros jugamos un rol fundamental.

La Cosecha

Carlos Salas Barra | Líder COCECH

La creación gime por nuestra manifestación

“porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo”. Romanos 8: 22-23

La palabra de Dios nos explica que no tan solo la creación gime, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu Santo, esto quiere decir que las personas que han aceptado a Cristo como Señor y Salvador de sus vidas gimen, cuanto más aquellos que aun no han sido alcanzados por el Cristo están deseosos de tu manifestación.

Creo que el universo entero esta pendiente de nuestra espiritualidad, que las aves cuando cantan declara que busquemos de Dios y todos los animales de la creación.

Ahora, en la palabra de Dios podemos ver que no sólo los seres vivientes gimen, sino que incluso los “fenómenos naturales” gimen:

“y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. ……. más Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo;
Y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;… El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: verdaderamente éste era hijo de dios.” Mateo 27:45-54

Si se fijan la tierra se manifestó cuando el hijo de Dios fue torturado, hasta el punto de desfallecer para después resucitar.

Hay otro versículo que me gusta muchísimo
“Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.” Isaías 60:1-3

Al traer este versículo a nuestro tiempo, entendemos que presidentes verán su luz, Ministros, Alcaldes, etc., serán alcanzados por el Amor de Dios, al igual que lo fuimos nosotros.

La creación gime y espera por la palabra de Dios, por tanto, es tiempo de sacar lo que está estorbando la relación entre tú y Dios, y te consagres como nunca antes lo habías hecho, para que de esta forma, podamos manifestar la gloria de Dios Padre.

ESTE ES TU TIEMPO…

La creación gime por nuestra manifestación

David Rebolledo / Líder COCECH

La redención de los primogénitos

“Todo primer nacido, mío es; y de tu ganado todo primogénito de vaca o de oveja, que sea macho. Pero redimirás con cordero el primogénito del asno; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. Redimirás todo primogénito de tus hijos; y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías.” Éxodo 34:19-20

Dios por medio de Moisés dio a conocer al pueblo un principio, y este principio dice que todo primogénito macho le pertenece al Señor. Todos los primeros nacidos son del Señor, tanto los de hombre como los de bestia.

Si bien esto fue revelado al hombre por medio de Moisés 2.500 años después del nacimiento del primer hombre Adán, puesto que es un principio vemos su cumplimiento en todas las escrituras, aún antes de su revelación.
Es así como podemos ver en el capítulo 4 de Génesis que Dios se sintió complacido de la ofrenda de Abel, toda vez que este había dado cumplimento a un principio del cielo, pero sin duda, uno de los ejemplos más impactantes de este principio, lo vemos en la historia de Abraham.

A Abraham, quién había engendrado al primogénito de la promesa Isaac a la edad de cien años, Dios le pidió que lo sacrificara. Quizás muchos de nosotros pensando humanamente, y vimos en este requerimiento del Señor un hecho un tanto macabro, pensamos, ¿cómo es posible que Dios juegue así con Abraham?, dado que primero le promete que su descendencia será muy numerosa, y luego le pide sacrificar a su único hijo.
Sin embargo, Dios no hizo ningún juego macabro. Dios es un dios justo, y nunca quebrará sus principios, y como vimos antes, ni siquiera era necesario que Dios le pidiera Isaac a Abraham, puesto que de acuerdo a los principios del Señor todos los primogénitos machos son del Señor, e Isaac no sería la excepción para el cumplimiento de este principio.

Ahora bien, debemos recordar que en el capítulo 17 de Génesis, Dios pacta con Abraham, y dice que la confirmación de este pacto se materializará por medio del hijo que le daría Sara, es decir, con Isaac.
Antes de sacar cualquier conclusión apresurada de lo anterior, es conveniente que analicemos primero quizás uno de los hechos más sorprendentes de esta historia. Y todos conocemos la historia, Abraham dando cumplimiento a la orden del Señor llevo a su hijo hasta el altar para ofrecer a su hijo en holocausto, sin embargo Dios proveyó a Abraham de un cordero para que lo sacrificara en su lugar. ¿Podemos decir acaso que Dios quebró su propio principio?, en ninguna manera, dado que cómo podemos leer en Éxodo 34:20 todo primogénito de hombre será redimido con un cordero, y ninguno se presentará delante de Dios con las manos vacías.

Por lo tanto, lo único que hizo Dios acá fue dar cumplimiento a un principio, es decir, los primogénitos son de él, pero deben ser redimidos con un cordero, y nadie puede presentarse con las manos vacías.
Este principio es realmente sorpréndete, dado que lo único que pidió Dios a Abraham fue que este pactara con él, y todo lo demás corría por cuenta de él.

Quizás hasta ahora no te hayas dado cuenta a qué me refiero cuando digo que todo lo demás corre por cuenta de Dios, pero si te detienes a leer la parte final de Éxodo 34:20 dice “y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías”. Ningún hombre pude prometerle a nadie que siempre se presentara con las manos llenas, ya que nadie conoce el futuro, por lo tanto Aquí Dios no está dando un mero mandamiento, Aquí Dios está realizando una promesa con su pueblo, les está diciendo, no te preocupes por el sustento porque Yo te sustentaré, no te preocupes por el precio de la redención porque Yo me proveeré de un cordero para la redención. De hecho fue por medio de este principio que opero la redención de la humanidad por medio de Jesucristo.

Dios es un Dios de principios, y también es un Dios de pactos, y en esta historia podemos ver otro principio, y es que Dios bendice aquellos que pactan con él, y sobre todo aquellos que le creen, a los que confían en su nombre, porque el nombre del Señor es también Jehovah Jireh.
Cuando nació mi hijo no sabía de estos principios, sin embargo en el corazón de mi esposa estaba el deseo de dar una primicia al Señor, pero no teníamos dinero para realizar una. Sobrenaturalmente en ese mismo mes Dios hizo que me subieran el sueldo y pudimos dar nuestra primicia. Hoy me doy cuenta que este aumento no fue sólo por misericordia, porque Dios jamás quebrará sus principios. Hoy sé que Dios me bendijo porque Dios prometió bendecir a los que pactan con él.

Por medio de esto he podido ver la preocupación de Dios en cada detalle, ya que si bien hoy mi primogénito varón ya fue redimido por la sangre del cordero inmolado, Dios no permitió que se lo presentara con mis manos vacías.

La redención de los primogénitos

Carlos Salas / Líder COCECH