La palabra de Dios nos explica que no tan solo la creación gime, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu Santo, esto quiere decir que las personas que han aceptado a Cristo como Señor y Salvador de sus vidas gimen, cuanto más aquellos que aun no han sido alcanzados por el Cristo están deseosos de tu manifestación.
Creo que el universo entero esta pendiente de nuestra espiritualidad, que las aves cuando cantan declara que busquemos de Dios y todos los animales de la creación.
Ahora, en la palabra de Dios podemos ver que no sólo los seres vivientes gimen, sino que incluso los “fenómenos naturales” gimen:
“y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. ……. más Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo;
Y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;… El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: verdaderamente éste era hijo de dios.” Mateo 27:45-54
Si se fijan la tierra se manifestó cuando el hijo de Dios fue torturado, hasta el punto de desfallecer para después resucitar.
Hay otro versículo que me gusta muchísimo
“Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.” Isaías 60:1-3
Al traer este versículo a nuestro tiempo, entendemos que presidentes verán su luz, Ministros, Alcaldes, etc., serán alcanzados por el Amor de Dios, al igual que lo fuimos nosotros.
La creación gime y espera por la palabra de Dios, por tanto, es tiempo de sacar lo que está estorbando la relación entre tú y Dios, y te consagres como nunca antes lo habías hecho, para que de esta forma, podamos manifestar la gloria de Dios Padre.
ESTE ES TU TIEMPO…

